A las 4:00 p.m se oficializará el acuerdo en Armenia. Se trabajará en siete ejes estratégicos. Planeación insiste definir pronto los proyectos. Integración.

En 1966 en el Eje Cafetero soplaron vientos de desintegración. Primero, en enero de ese año se independizó el Quindío y en julio comenzó su vida administrativa, apartado del departamento de Caldas también conocido como el Gran Caldas. Posteriormente en diciembre de ese año, se creó Risaralda.

Hoy, después de 52 años, hay nuevas corrientes de integración. Caldas, Quindío y Risaralda firmarán en Armenia el acta de constitución de la Región Administrativa de Planificación (RAP), luego de obtener la aprobación de la Comisión de Ordenamiento Territorial del Senado de la República el pasado 30 de mayo.

De acuerdo con el secretario de Planeación de Caldas, Juan Felipe Jaramillo Salazar, esta unión representa la opción de tomar decisiones a nivel territorial, para definir planes de ordenamiento y desarrollo. También permitirá trabajar en equipo para fijar nuevos retos que permitan fortalecer la competitividad de la región, trabajar en el sistema de ciudades capitales, áreas metropolitanas, y mejor el desarrollo de los demás municipios.

«Haciendo una símil, eso significa que nos volvemos a casar, por eso podemos decir que es un día histórico para el Eje Cafetero», destacó.

Vientos de integración

Para Philipp Wodak Meneses, experto en Regiones administrativas la integración del Eje a través de este sistema, hará posible que los departamentos no estén tirando cada uno por su lado, sino que piensen y planifiquen su futuro como región.

«Es una forma de salir juntos y lograr no solo un mayor desarrollo económico y social, sino tener mayor bienestar, se podrá trabajar en proyectos agrícolas, educativos, deportivos y de toda índole, jalonando más recursos para la región», explicó.

El experto y el secretario de planeación reconocen que trabajar y pensar unidos no será fácil, luego de 52 años de pensar de forma independiente, también lo ven como un reto regional. «Se trata, primero que todo de volver a integrarnos, y eso implicará la dificultad de rabajar colectivamente. Ese es el gran reto de lo público, pero se trata de un esquema que, si lo aprovechamos, nos ayudará a ampliar el radio de acción y entender el desarrollo regional», resaltó Jaramillo Salazar.

Otra pregunta que se han planteado es qué va a pasar con los proyectos independientes y autonomía de la región. «Muy seguramente llegarán momentos donde se presenten este tipo de dificultades, pero es necesario entender que cada departamento mantendrá su autonomía para trabajar.

Sin embargo, las dudas parten de proyectos como el Aeropuerto del Café, ante el llamado de algunos expertos y del Ministerio de Comercio, que en su momento planteó la necesidad de pensar en una gran terminal aeroportuaria regional.

De acuerdo con el gobernador de Caldas, Guido Echeverri Piedrahíta, es necesario entender la solidez de los estudios técnicos y los argumentos que se tienen y que muestran que es un proyecto que más que por caprichos se necesita tanto para Caldas, como para el Eje y el país en general. «Caldas seguirá haciendo sus proyectos de interés local, pero a la par tendremos una entidad supra que nos ayudará a pensar en proyectos integrados para mejorar nuestra competitividad», destacó.

Tomado de: LAPATRIA.COM